lunes, 10 de septiembre de 2012

TRINIDAD MARTINES /ESPAÑA/ MUESTRA DE TALLER

Jueves 06 de septiembre del 2012
Arte y cultura

Fiartes-G, espacio para el crecimiento

Por Jaime Gómez Triana (jgnanok78@yahoo.es)
Críticas de Teatro
 
La coreógrafa española Trinidad Martínez presentó junto con bailarines ecuatorianos, que participaron con ella en una residencia, la obra Partimos del silencio, en la sala de danza del ITAE.
La coreógrafa española Trinidad Martínez presentó junto con bailarines ecuatorianos, que participaron con ella en una residencia, la obra Partimos del silencio, en la sala de danza del ITAE.

Un festival de teatro es siempre un espacio de encuentro e intercambio que permite una confrontación cierta entre el quehacer local y los grupos invitados.

Ese diálogo obviamente redunda en formación, no solo porque permite el crecimiento de los teatristas y estudiantes de artes escénicas, sino porque hace posible la ampliación de los referentes del público que, con los años, deviene en cómplice de los procesos creativos y de la organización misma del festival.

A los quince años del Fiartes-G ese diálogo formativo podemos decir que se ha mantenido al interior del evento en dos sentidos. De un lado, los talleres y conferencias de formación, y, del otro, la apertura de procesos de investigación y formación al público.

Talleres teóricos y prácticos han coexistido con espacios de desmontaje y con mesas de diálogo en torno a temas diversos como la que sobre la escena latinoamericana actual se realizó el pasado 31 de agosto con la participación de varios de los directores invitados a esta edición.

Pensar en el evento también desde el ámbito de la formación refrenda la preocupación de Jorge Parra, su director, y del equipo que con él colabora, no solo por la opción teatral en Guayaquil sino también por el futuro desarrollo del teatro y la danza en la ciudad, preocupación que comparte con el núcleo de comprometidos profesores del ITAE, institución académica que suele abrir sus puertas a la investigación y a la experimentación, en permanente diálogo con creadores de otras partes del mundo.

Es por todo lo anterior que no ha de extrañar al público la presencia en el programa del festival y en la sala de Danza del ITAE de una experiencia como Partimos del silencio, propuesta resultante de la residencia artística para bailarines que, con la convocatoria de La Fábrica y con apoyo del Instituto Goethe, desarrollara en Guayaquil la creadora Trinidad Martínez.

Coreógrafa, bailarina y profesora, Trinidad Martínez se interesa por la exploración artística interdisciplinaria a través del movimiento, lo cual le ha permitido viajar por Estados Unidos, Alemania, España y Francia, enseñando y produciendo espectáculos con personas de diferentes edades y entornos sociales. Cercana a Nathalie Elghoul –líder del proyecto La Fábrica– desde que se conocieron en la Escuela Superior de Danza Rosella Hightower, en Francia, donde ambas estudiaron, la creadora española concibió esta vez un programa de taller basado en las técnicas de contraimprovisación y de la danza contemporánea e integrando además estilos diversos como el release technique y la técnica limón, así como la meditación y el yoga. Sin embargo, el centro del trabajo estuvo en la improvisación.

Incorporar la técnica –la estructura de la improvisación– y explorar en temas y circunstancias personales, poder partir de sí mismos, es acaso el principal resultado del trabajo desarrollado por un grupo de muy jóvenes bailarines bajo la conducción de Trinidad Martínez.

Lo cual les permitió encontrar dinámicas, comportamientos y relaciones que de seguro podrán alimentar futuros trabajos. En ese sentido la muestra hizo patente la fragilidad del testimonio de la propia corporalidad al tiempo de que activó una especie de bitácora de trabajo individual de los alumnos, acompañados, en una segunda parte de la presentación, por la profesora, quien mostró una improvisación abierta en relación con su propia biografía.

La necesidad de propiciar un acercamiento y de llegar hasta el espectador fue, sin duda, un objetivo del taller en tanto una vez terminada la muestra se propuso un diálogo con los espectadores, en busca de seguir profundizando en la experiencia sin lugar a dudas gananciosa para quienes hicieron parte de ella.

Toca ahora seguir la trayectoria de los más jóvenes y saludar la presencia de estos espacios para el riesgo al interior de un evento como Fiartes-G, que no solo nos pone frente a colectivos de probada trayectoria y profesionalidad sino que hace posible también el encuentro con procesos de trabajo y de formación a los que rara vez los espectadores tenemos acceso.

Esta noche
En el Festival Internacional de Artes Escénicas Guayaquil (Fiartes-G), hoy a las 19:00, en la sala dedanza del ITAE, situada en Bolivia y Quito-, se presenta el Colectivo Sótano, de Brasil, con la propuesta El día que aprendí a decir no. La entrada a la actividad teatral es gratuita.

http://www.eluniverso.com/2012/09/06/1/1380/fiartes-g-espacio-crecimiento.html

miércoles, 5 de septiembre de 2012

DIÁLOGOS ENTRE DARWIN Y DIOS - LILIANA FELIPE Y JESUSA RODRÍGUEZ - MÉXICO -

Miércoles 05 de septiembre del 2012
Arte y cultura

Las Patronas y el juego de la resistencia, en el Centro de Arte

* Bertha Díaz (la.maga83@gmail.com)
 
Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez, de México, presentaron la obra Diálogos entre Darwin y Dios.Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez, de México, presentaron la obra Diálogos entre Darwin y Dios.

Aunque no es el verbo que se usa en español, me interesa pensar siempre en esta dimensión que tanto el inglés (to play) como el francés (jouer) abren con su uso cuando se refieren al trabajo del actor/actriz en escena: jugar.

El juego, decía el pensador holandés Johan Huizinga (citado a la vez por uno de los grandes intelectuales contemporáneos, el polaco Zygmunt Bauman, en su libro Ética posmoderna), “es más antiguo que la cultura; de hecho, es la esencia misma que ha modelado y sigue modelando las culturas, esa forma humana de estar en el mundo. Un ser que juega es un ser humano que va más allá de las tareas de autopreservación y autorreproducción; que no tiene como única meta la perpetuación de sí mismo”.

Y añade Bauman a estas luminosas palabras de Huizinga en el mismo libro: “El juego hace que la supervivencia sea digna de soñar y buscar”.

Me he atrevido a usar un canal para llegar a Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe, compañeras en el teatro y la vida, íconos de la resistencia creativa de México, porque su presencia en escena es tan desbordante, que cualquier intento de ‘decir’ acerca del juego de la insistencia, resistencia y subversión que ellas proponen con sus performances políticos cabareteros, resulta limitado.

Lo que ocurre con sus montajes tiene una lógica que solo en el instante mismo que acontecen se revelan en su compleja amplitud.

La noche del lunes último, con la sala Experimental del Teatro Centro de Arte abarrotada de público y con un centenar de personas en sus exteriores que no alcanzaron a entrar en ella, se presentaron Las Patronas –así las conocen en México– con la obra Diálogos entre Darwin y Dios.

La pieza se enarboló como una de las indispensables que ha llegado este año al Festival Internacional de Artes Escénicas Guayaquil, en donde una clara apuesta sobre el teatro como gesto político se ha evidenciado (Mapa Teatro-Laboratorio de artistas, Yuyachkani y Muégano Teatro lo corroboraron con sus actuaciones previas a las de ellas).

En cuanto a la puesta en escena de Diálogos... estamos ante una obra erigida desde unas lógicas teatrales propias de lo contemporáneo. No hay representación en sentido estricto: hay performance. Hay dos personas en escena que han disuelto el límite entre el ‘yo’ y la máscara.

Aunque sea a través de Darwin –el padre de la teoría de la evolución de las especies– o la figura de Dios, Jesusa Rodríguez habla también del homo sapiens-sapiens, es decir, de quien quiere ser superior a su misma especie y que termina siendo un animal obnubilado por el sistema, sin posibilidad para pensar, para cuestionarse, para reinventarse.

En complementario contrapunto, Liliana Felipe, al piano, con su honda voz y las incandescentes letras de sus temas, expande el sentido que Jesusa suelta desde lo performático.

Pero más allá de la estética, de los recursos que nos sitúan en un plano absolutamente interdisciplinario (el diálogo de la actuación-música-audiovisuales), el evidente deseo de contar y de mostrarnos una historia de la evolución alterna (¿involución?) es el que está plasmado con total pericia.

La realidad saturada como está en el cotidiano ante nosotros está también en la pieza. Y nos la devuelven las artistas desde el humor: ese territorio al que parece que solo acceden quienes poseen inteligencias agudas, o más bien quienes son capaces de observar el entorno de manera tan feroz como crítica.

Sin duda, la poética de Jesusa y Liliana nos plantea la posibilidad de tejer otro mundo posible. Luego de que nos remecen todas nuestras zonas de confort y de mediocridad, no hay cómo salir de la sala de teatro como si nada hubiese pasado. ¿Para qué el teatro? Para agitar y revolucionar la vida, parecen responder ellas con su espectáculo.

* CRÍTICA TEATRAL ECUATORIANA

Programa
En el Festival Internacional de Artes Escénicas Guayaquil (Fiartes-G), Teatro delle Radici, de Suiza, presenta hoy, a las 20:00, Track. Será en la sala Experimental del Teatro Centro de Arte (km 4,5 de la vía a Daule). El ingreso es libre.

http://www.eluniverso.com/2012/09/05/1/1380/patronas-juego-resistencia-centro-arte.html

martes, 4 de septiembre de 2012

CONCIERTO OLVIDO - YUYACHKANI - PERÚ

Martes 04 de septiembre del 2012
Arte y cultura

Crítica de Teatro: Cuarenta años de Yuyachkani

JAIME GÓMEZ TRIANA
 
Yuyachkani fue invitado al Fiartes-G. Se presentó el pasado domingo en el Centro de Arte.
Yuyachkani fue invitado al Fiartes-G. Se presentó el pasado domingo en el Centro de Arte.

Los quince años del Festival Internacional de Artes Escénicas de Guayaquil se han pensado por todo lo alto y la presencia de un grupo emblemático de la escena latinoamericana como Yuyachkani así lo confirma.

La agrupación peruana cumplió en el 2011 cuarenta años y su espectáculo Con-cierto olvido –invitado a esta edición del Fiartes-G– ha venido a ser una especie de recorrido a través de su trayectoria de creación y vida, un quehacer centrado en la experimentación de los lenguajes de la escena, en permanente vínculo con las dinámicas propias de la teatralidad popular andina.

La concreción de una voz inconfundible, conectada de manera esencial con las problemáticas del contexto y sostenida por la cultura personal de cada miembro del colectivo, ha permitido la constante renovación del grupo. Yuyachkani significa en quechua “estoy pensando”, “estoy recordando”, de manera que desde el propio nombre escogido comenzaron a singularizarse las búsquedas en torno a la memoria íntima y grupal. Y es precisamente el resultado de esas exploraciones lo que este espectáculo ofrece al espectador. El grupo cuenta su historia, los actores recuerdan una frase, una canción, una postura. “Esto es lo que somos”, nos dicen de manera directa, mirándonos a los ojos, con una verdad que emociona hasta el tuétano, que conmueve.

El verdadero encantamiento de esta puesta extraña, de este concierto-conjuro, radica justamente en esa entrega sin mediación, en la ausencia de personajes, en el desafío que actrices y actores nos lanzan al rostro. El teatro está atado de manera raigal a esos cuerpos y Yuyachkani es mucho más que los espectáculos del grupo. Es, acaso, la vida misma de todos y todas y es también un campo de batalla, un encuentro cotidiano, una “balada del bien-estar”, un texto de Shakespeare, un conjunto de antiguas canciones quechuas, de añejas danzas, un sostener el paso contra el viento. Libros, entrevistas, testimonios son poco frente a este espectáculo. La maestría acumulada, el oficio, la necesidad de ir más allá, un poco más allá, de cultivar el don personal y de juntar los dones para que algo verdaderamente nuevo y al mismo tiempo tremendamente antiguo re-nazca, atrapa al espectador.

El viaje musical y la superposición de fragmentos de obras diversas crean una nueva dramaturgia que, sin embargo, deja intacto el centro de la propuesta. Nada rompe la presencia del actor, ni siquiera la máscara o la nariz roja. Como desnudos, los cuerpos narran una historia de resistencia y nos hablan secretamente de la dignidad humana y la pasión. “Actuamos tanto en la vida que para hacer teatro bastaría dejar de actuar”, nos dice la actriz Rebeca Ralli, y con la frase hace añicos las máscaras cotidianas, nos confronta, nos obliga a mirar hacia adentro.

Sin proponérnoslo acabamos realizando el mismo recorrido que “los músicos ambulantes” de esta orquesta popular, los más jóvenes quizás con mayor dificultad, como intuyendo pasos que se han borrado, puentes rotos, atajos desconocidos. No obstante, para todos queda claro que la historia de Yuyachkani es también la historia de Latinoamérica, la fábula de una utopía.

Y, sin embargo, ese lugar existe en el espacio compartido de la sala de teatro, donde se puede morir de muerte natural y seguir viviendo, donde es posible soñar con “un día de perfecta paz”.

Hay en esta puesta demasiados secretos del oficio, claves ocultas que de ningún modo podremos desentrañar fácilmente, es imposible atrapar en unos pocos minutos toda una vida y, sin embargo, al terminar la función tengo la sensación de que estas gentes son mi familia, de que este teatro es mi verdadera tradición, de que soy porque son. Como los actores hablo en primera persona. Estoy pensando, estoy recordando.

http://www.eluniverso.com/2012/09/04/1/1380/cuarenta-anos-yuyachkani-revelaciones-camino.html
 

ENSAYO SOBRE LA SOLEDAD - EL MUÉGANO TEATRO- ECUADOR

Lunes 03 de septiembre del 2012
Arte y cultura

Muégano Teatro con los ojos de un niño

JAIME GÓMEZ TRIANA
 
Muégano Teatro presentó Ensayo sobre la soledad, la noche del pasado sábado, en el Teatro Centro de Arte.
Muégano Teatro presentó Ensayo sobre la soledad, la noche del pasado sábado, en el Teatro Centro de Arte.

Una peculiar mirada al mundo de niñas y niñas y, desde él, a la contemporaneidad es la propuesta que entrega Muégano Teatro a través de su más reciente espectáculo Ensayo sobre la soledad. La puesta, que se estrenó el pasado sábado como parte de la cartelera del Festival Internacional de Artes Escénicas Guayaquil, desmonta las relaciones padre-madre-hijo-hija lo cual le permite a sus creadores realizar una radiografía de los conflictos de los adultos y, en general, del sistema de relaciones que hoy articulan lo social.
Tres actrices participan de la puesta en escena. Entretejen distintas aproximaciones al imaginario infantil al tiempo que refundan una nueva relación con el público al que hacen cómplice de un juego en el que los roles se intercambian y superponen siguiendo una lógica fragmentaria. No obstante, cada nueva estación es una vuelta de tuerca, una fisura que se devela, una montaña que se viene abajo con los melodramas de la educación sentimental. Estereotipos y aspiraciones insatisfechas salen a la luz a medida de que avanza el ritual.

Sobresale en la obra la dramaturgia de Santiago Roldós, quien está también al frente de la dirección artística. Es claro, no obstante, que el trabajo es fruto de la colaboración de todo el equipo y que una buena parte de los textos nació a partir de la improvisación de las actrices.

Me gustaría, no obstante, insistir en la pertinencia de la dramaturgia. El texto es sin duda un ejercicio de creación audaz que articula poesía e ironía y que logra escapar sagazmente de los lugares comunes que suelen estar vinculados al tema, devolviéndonos un punto de vista renovado y problematizador.

Otro aspecto que me parece destacable es la concepción espacial y de iluminación a partir del empleo de muy pocos recursos. El director ha dispuesto al público en torno a un cuadrilátero franqueado por tres paneles blancos y ha colocado un rectángulo al centro que asume la función de escenario dentro del escenario. La luz, por su parte, a veces subraya momentos íntimos u oníricos y otras se desparrama uniformemente quebrando todo artificio, dejando ver el esqueleto de la propuesta.

Tres intervenciones del director el día del estreno contribuyeron a evidenciar la estructura totalmente abierta de la pieza. No sé si estos momentos desaparecerán luego de algunas funciones, una vez que se perfilen y se aceiten, en diálogo con los espectadores, cada una de las escenas. Sin embargo, debo ser sincero y decir que esas palabras me ayudaron a comprender mejor el modo en que este colectivo piensa su teatro y su compromiso cívico-social. Al dirigirse al público, Santiago Roldós no se mostraba como demiurgo sino como un artífice involucrado en un proceso de creación que sabe que se completa únicamente con la participación de los espectadores.

Y claro está que un primer día de función es apenas el comienzo y aún queda mucho trabajo por hacer. Habrá que precisar algunas acciones y mirar con un sentido más coreográfico varios momentos. Las actrices también tendrán que amplificar aún más el juego y cuidar la dicción para que el texto llegue nítido al espectador. Sin embargo, creo que lo principal se ha conseguido. La obra comunica, está viva, es indagación abierta y sincera, sin más pretensión que la que presupone retrotraernos a nuestra niñez, enfrentarnos a nuestros propios fantasmas, conjurar la soledad.

Mirar a niños y a niñas es sin duda pensar en el futuro. Pero me parece que es más importante, el gesto que este Ensayo... propone. Habría que intentar mirar el presente desde el punto de vista de niños y niñas. Nos toca, por ellos y ellas, recuperar la sinceridad, exorcizar el hartazgo y la abulia, construir transparentemente el porvenir.

Presentación

En la sala Experimental del Teatro Centro de Arte, ubicada en el km 4,5 de la vía a Daule, hoy a las 20:00, participan Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez, de México. El ingreso es libre.

http://www.eluniverso.com/2012/09/03/1/1380/muegano-teatro-ojos-un-nino.html

TESTIGO EN RUINAS - MAPA TEATRO - COLOMBIA

Sábado 01 de septiembre del 2012
Arte y cultura

‘Testigo de las ruinas’: rehacer el teatro y lo real

BERTHA DÍAZ | la.maga83@gmail.com
 


Puesta en escena de la obra Testigo de las ruinas, de la agrupación colombiana Mapa Teatro.

Puesta en escena de la obra Testigo de las ruinas, de la agrupación colombiana Mapa Teatro.

Con un trabajo eminentemente visual que al ser puesto en escena fricciona el espacio teatral y la idea de temporalidad, así como provoca un renovado sentido de la coexistencia/copresencia, el Mapa Teatro-Laboratorio de Artistas (grupo indispensable de las Américas, oriundo de Bogotá, Colombia), abrió la decimoquinta edición del Festival Internacional de Artes Escénicas-Guayaquil, la noche del jueves último. Con ello cuestionó, a la vez que expandió, la noción y función del teatro hoy.

Se trata de Testigo de las ruinas –previsto en segunda función la noche de ayer, también en la sala Experimental del Teatro Centro de Arte–: la puesta en escena de un ejercicio testimonial audiovisual que hace el grupo –dirigido por los hermanos Rolf y Heidi Abderhalden y constituido por artistas de diversas disciplinas– sobre la desaparición del barrio Santa Inés-El Cartucho, en Bogotá. Como parte de un proyecto urbanístico, este sector fue destruido y convertido en un parque, obviando la presencia de sus habitantes y sus singularidades; de ese modo, ellos fueron desterrados física y simbólicamente de su propia historia.

La obra, erigida desde un dispositivo de cuatro pantallas, nos permite asistir a la demolición de ese sitio. Una serie de personas y paisajes retratados en este trabajo hablan desde sus ruinas y dialogan entre sí gracias a una edición previa y también a la manipulación física de la imagen en vivo. En escena están los artistas movilizando las pantallas y los proyectores para crear una visión de este relato que subvierte el sentido de cómo se documenta.

Quizás lo más atractivo de la obra, además de la apuesta transdisciplinaria impecable, sea el cómo habitar lo real que de ella se despliega. No hay una intención de instrumentalización de la desgracia, sino un deseo de mirar al otro y de dar cuenta de lo que acontece/aconteció desde una mirada desprovista totalmente de la compasión y la exotización del dolor.

La idea y la necesidad de la representación, puesta en crisis en los últimos tiempos en el teatro, se renuevan con este trabajo, pero desde una perspectiva absolutamente novedosa, con la intención de hacer presente lo que la historia ha vaciado. También se revela con este montaje la necesidad de dar testimonio como un gesto político, es decir ampliamente ciudadano.

El diseño sonoro que emerge en vivo y una mujer que hace arepas en escena, última habitante real de El Cartucho, mientras el relato visual se desborda ante nosotros parecen insistir en la preservación de algo como creación del presente en tanto lugar de resistencia, entendiendo esta, desde su dimensión más vasta: resistencia al estado de las cosas, al orden que pervierte nuestros propios órdenes y necesidades interiores; y a los proyectos gubernamentales que re- y de-generan nuestras ciudades.

Testigo de las ruinas, luego de su cierre, goza de un epílogo magnífico. La mujer reparte al público las arepas y el chocolate bebible que ha hecho durante el transcurso de la obra. Con ello, nos devuelve a una de las funciones primigenias del teatro, en una propuesta que parece negar –a llana vista– sus nociones tradicionales por su contaminación con otras artes: la del teatro como espacio de convivio por excelencia.

Sin duda, un trabajo que abre a una nueva dimensión artística desde la relación con lo real.

Esta noche


Hoy, a las 20:00, en la sala experimental del Centro de Arte se presenta el grupo ecuatoriano Muégano Teatro. Entrada gratuita.
http://www.eluniverso.com/2012/09/01/1/1380/testigo-ruinas-rehacer-teatro-lo-real.html

lunes, 27 de agosto de 2012

FIARTES-G 2012

http://www.larevista.ec/cultura/arte/15-anos-de-artes-escenicas

El Festival Internacional de Artes Escénicas celebra un aniversario muy especial con la presentación de invitados nacionales e internacionales.

Fue hace quince años cuando el bailarín y coreógrafo Jorge Parra propuso la creación de un festival que permitiera mostrar en Guayaquil los espectáculos teatrales y de danza que se estaban desarrollando en Ecuador En los dos primeros años se reunieron grupos locales, pero desde el tercero, el festival tuvo un alcance internacional.

Desde entonces, el Festival Internacional de Artes Escénicas (Fiartes) ha ofrecido ininterrumpidamente numerosas presentaciones de importantes compañías a nivel mundial. “Hemos traído agrupaciones de la India, de Europa, de Norteamérica y de casi toda América Latina con el objetivo de refrescar continuamente la óptica del público con las nuevas tendencias que se están desarrollando en el resto del mundo”, comenta Parra.

Para este año, su programación se ha concentrado en enfatizar las grandes variaciones que ha tenido el teatro latinoamericano. “Hemos traído al grupo Yuyachkani de Perú, el cual está celebrando sus 40 años de vida artística. Además vienen Mapa Teatro, de Colombia, cuyo trabajo ha evolucionado a estéticas mucho más actuales y contemporáneas, y el dúo mexicano Las Patronas, quienes presentan un interesante número de Cabaret”, explica. En el plano internacional estarán también el Teatro Delle Radici, dirigido por Cristina Castrillo, de Suiza; Daniel Aguirre, de Bolivia; Maico Silveira, de El Sótano-Colectivo Teatral, de Brasil.

Entre las agrupaciones nacionales que subirán al escenario están: Teatro del Cielo, de Cuenca, con su propuesta de mimo corporal; El Muégano Teatro, dirigido por Santiago Roldós; Daemon Producciones, bajo la dirección de Jaime Tamariz; y Palo Santo, de Manabí. Además habrá una presentación de los bailarines que realizaron una residencia con la española Trinidad Martínez en la academia de Nathalia El-Ghoul.

Nelda Castillo, directora del grupo cubano El Ciervo Encantado, y Jaime Gómez, teatrólogo cubano, impartirán seminarios que complementarán la propuesta artística presentada dentro de esta decimoquinta edición del festival.

Parra considera que en estos quince años ha habido un notorio incremento del público que asiste a disfrutar de estos espectáculos, y aunque queda mucho trabajo por hacer, Guayaquil disfruta de una vida cultural muy activa.
Festival Internacional de Artes Escénicas, del 30 de agosto al 11 de septiembre. Las presentaciones se realizarán en el Teatro Centro de Arte y el ITAE. La entrada será gratuita a todas las funciones, como parte de las celebraciones por este aniversario.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Una obra que muestra los miedos del hombre

Cultura
Tomada de la edición impresa del Miércoles 07 de Septiembre del 2011
FIARTES-g
En la quinta jornada del XIV Festival Internacional de Artes Escénicas Guayaquil se presentó, en el Teatro Centro de Arte, el monólogo Barrio Caleidoscopio del actor clown Carlos Gallegos


La actuación, dirección, dramaturgia y puesta en escena son de Carlos “Cacho” Gallegos. Foto: Cortesía

Redacción Cultura

La participación de los artistas ecuatorianos en el XIV Festival Internacional de Artes Escénicas de Guayaquil (Fiartes-G) ha sido mayor que en las ediciones pasadas.

Según el director del festival, Jorge Parra, la intención es que el público conozca la producción artística que hay en el país, la valore y se dé cuenta de que está al mismo nivel que los grandes artistas internacionales.

Barrio Caleidoscopio fue la obra que presentó, el lunes, el actor clown cuencano Carlos “Cacho” Gallegos, en la Sala Experimental del Centro de Arte -a las 20:00- en el marco de la muestra que culminará este domingo, con la participación de la compañía ecuatoriana Producciones escénicas. El grupo exhibirá su obra “La casa de Bernarda Alba” -a las 19:00- en el teatro principal de la misma entidad.

Cacho, como la mayoría lo conoce, se presenta por segunda vez en los escenarios del Fiartes-G con esta obra que es la primera del actor escrita con palabras.

“He escrito algunas obras, pero nunca con diálogo, siempre ha sido manejando más el trabajo de clown o del teatro gestual”, asegura.

Barrio Caleidoscopio es una obra que tiene como tema central el miedo, el miedo al que dirán y el miedo a asumir las situaciones del diario vivir. El reto que Gallegos se planteó en este montaje es realizar una obra en la que no se mueve, estar sentado todo el tiempo y que la pieza se sostenga en la palabra misma.

La trama de la obra consiste en que Alfonsito, personaje, despierta con ganas de ir a la tienda y comprar un pan, para lograrlo deberá enfrentar sus múltiples miedos.

La capacidad del actor para interpretar diferentes voces y llevar al espectador, junto con él, a un viaje de paranoiapura se reflejó en los asistentes al Centro de Arte que siguieron sigilosos y sonrientes esta obra que tuvo un toque de humor, en su hora de duración.

Para el director del Fiartes-G, el festival trata de poner en escena diferentes géneros teatrales, buscando nuevos lenguajes y tratando que la representación nacional tenga un excelente nivel.
El valor de las entradas en el Centro de Arte es de $ 10. “Hay que educar al público y que entienda que las artes escénicas también son una forma de entretenerse, ya que hay que valorar el trabajo de los artistas y pagar por ver un buen espectáculo, así como se paga para ir al cine”, señala Parra.
El ingreso a las presentaciones, que se realizan en la plataforma del Centro Cívico, es gratuito.
http://www.eltelegrafo.com.ec/index.php?option=com_zoo&task=item&item_id=14871&Itemid=30