domingo, 16 de junio de 2013

Jorge Parra, el impulsor de la danza y el teatro.


Domingo, 16 de Junio, 2013
Jorge Parra, el impulsor de la danza y el teatro
En el 2014, cuando cumpla 50 años de edad y 30 de trayectoria, Jorge Parra Landázuri dejará de bailar. Se dedicará a dirigir, a crear y a la gestión cultural, ramas en las que este tiempo incursionó. Pero a esos oficios se enfocará por completo este guayaquileño, organizador del Festival de Danzas Fragmentos de Junio y del Festival Internacional de Artes Escénicas, dos de las grandes citas artísticas de la ciudad.

El primero nació a inicios de los años 90, cuando Parra era parte de la Escuela de Danza de la Casa de la Cultura del Guayas, entidad que enfrentó una de las tantas huelgas de entonces. Parra y los estudiantes de nivel avanzado estaban en un proceso de creación de coreografías y decidieron no parar. En ese ambiente fragmentado optaron, además, por mostrarlas al público. Y a esa muestra la titularon Fragmentos de Junio. El segundo nació en 1998, cuando el bailarín integraba el centro cultural Sarao.

Pero la vinculación de Parra con el arte comenzó mucho antes, por casualidad. A los 16 se marchó de casa. Y a partir de entonces, para subsistir, trabajó como vendedor de extintores de incendios y demás artefactos. Pensó que si estudiaba teatro, esto lo iba a ayudar a convertirse en el mejor vendedor del mundo. Se inscribió en la escuela del grupo El Juglar. Después se interesó por bailar y tomó clases con el bailarín Douglas López, aunque, recuerda Parra, este no le daba esperanzas, porque, según le decía, ya estaba muy mayor para empezar: 19 años.

A los 20, se fue a Quito e ingresó a la Compañía Nacional de Danza y al Ballet Ecuatoriano de Cámara. Después de un tiempo se reencontró con López, quien lo invitó a integrarse al naciente grupo Ballet Concierto. Regresó a Guayaquil y fue parte de la agrupación hasta que se disolvió. Para entonces, Lucho Mueckay había retornado de México, tras años de permanencia allá, y hacía danza contemporánea, género que a Parra le interesó. Fue así como se enroló, junto con Mueckay y otros artistas que confluyeron en esa época, en el proyecto Sarao. El primer espectáculo lo estrenaron en 1990.

Mueckay dirigía la Escuela de Danza de la Casa de la Cultura. Parra ejercía de profesor. Por esa época, Sarao alquiló un local en la ciudadela Kennedy Vieja, donde se mantiene hasta ahora. En el centro cultural, Parra permaneció hasta el 2009. “Partir significó alcanzar metas que se estaban quedando en gaveta”, dice este bailarín y coreógrafo, que ahora tiene su propio grupo, Zona escena, y es profesor del ITAE. La gestión cultural que inició de manera empírica en Sarao, se afianzó con los años y la experiencia. En el 2003 retomó el concepto de Fragmentos de Junio para convertirlo en un festival y nació más tarde el Festival de Artes Escénicas.

Hasta ahora, Parra continúa con esos proyectos. Afirma que piensa mantenerlos. Los considera necesarios para la ciudad. “Siento como un compromiso con Guayaquil”, dice el artista, quien en 1994, con la danza Signos retrospectivos, obtuvo el primer premio del Salón de Julio, que ese año estuvo dedicado a las artes alternativas.

Una nueva edición de Fragmentos de Junio comenzará este 20 y se realizará en varios escenarios. Parra está inmerso en su organización. Continúa con la docencia y en la creación y dirección artística. Con Zona escena alista obras. Y prepara el que será su retiro de los escenarios, luego de 30 años de bailar.



Perfil
Nombre: Jorge René Parra Landázuri.
Fecha de nacimiento: 16 de marzo de 1964.
Familia: Es el tercero de una familia de seis hermanos.
Trabajo: Creó y dirige el grupo Zona Escena. Ha realizado, dirigido y bailado una infinidad de coreografías. Se dedica a la docencia.

Mascota: Tiene un gato llamado Sombra.

(SARAO) "amortiguando"  1990
 "signos retrospectivos" primer premio Salón de Julio 1994
ZONA ESCENA "punto cero" 2010

FRAGMENTOS DE JUNIO 2013

DIARIO EL TELÉGRAFO.
09 JUN 2013 EDITORIAL CARTÓN PIEDRA
Efervescente y diversa, dos rasgos esenciales de la danza contemporánea

¿Qué es un cuerpo flotando en el aire, enredado entre vestimentas ligeras hechas a mano, mientras una luz artificial satura su rostro y lo eleva a una condición casi angelical? ¿Qué representan los movimientos de esos robustos bailarines, que arriesgando la física de sus extremidades, nos aproximan a la posibilidad de la perfección técnica? ¿O qué suscita la danza contemporánea en nuestras reflexiones y posturas ante el arte?

Tal vez estas sean algunas de las imágenes y cuestionamientos que circularon esta semana, en las retinas y mentes de los espectadores que asistieron al III Encuentro Internacional de Danza Contemporánea en los escenarios de los teatros Nacional Sucre y Variedades Ernesto Albán, que arrancó desde el 1º de junio, y terminó ayer.

Con una acertada selección de grupos y colectivos dancísticos nacionales e internacionales, como la presencia de la reconocida coreógrafa brasileña Deborah Colker, el encuentro convocó a varios sentidos y públicos de la capital. La representación nacional estuvo a cargo de Laboratorio Coreográfico Emergente, Colectivo Gatos en la Barriga, Tamia Guayasamín, Quito Concreto, Fausto Espinoza y Taller Permanente de Experimentación Artística.


Junio se carga de danza contemporánea en varias provincias del país. Es el momento adecuado para que la gente se movilice y se pregunte por el arte escénico ecuatoriano. Por ejemplo, en Guayaquil, se desarrollará próximamente el XI Encuentro Internacional de Danza Fragmentos de Junio, y cabe destacar lo que la crítica e investigadora en esta área, Genoveva Mora, señala sobre la nueva edición: “Concebir un festival de danza requiere más que el deseo espectacular, hace falta entenderlo como la posibilidad de llevar a escena un lenguaje que se construye desde el cuerpo y se transforma en un discurso que coloca al aut@r y espectad@r en una posición política”.

jueves, 13 de septiembre de 2012

DÍAS DE TEATRO EN GUAYAQUIL

Días de teatro en Guayaquil

Por Redacción Expresiones   

28 de Agosto de 2012 - 16:09

El Sótano montará El día que aprendí a decir no.


Yuyachkani con el espectáculo Con-cierto olvido.

El Sótano montará El día que aprendí a decir no.

José Javier Roldós C.
roldosj@granasa.com.ec
El Festival Internacional de Artes Escénicas (Fiartes) de Guayaquil abre mañana su telón con funciones gratuitas en los escenarios del Teatro Centro de Arte y el Teatro Laboratorio del ITAE.
Jorge Parra (foto), actor, bailarín y gestor de este encuentro, reflexiona sobre los quince años que respaldan a esta muestra teatral, que se inició en Sarao, con una programación que se extendía por tres meses y que hoy ha sumado a su cartelera talleres, presentaciones y conversatorios entre artistas e interesados en el tema. En dos semanas, reunirá diversas propuestas del quehacer teatrero contemporáneo, nacional e internacional.
“En sus inicios arrancaba en octubre y terminaba en diciembre. En Guayaquil, en ese tiempo, casi no se veían obras. Sucedía el teatro de manera muy esporádica y teníamos esa suerte, digamos, porque la gente estaba muy ávida de ver propuestas de este tipo... Sobre todo agrupaciones importantes que no habían venido a la ciudad comenzaron a venir; el festival era nacional, pero teníamos siempre un invitado que venía de algún país cercano, Colombia o Perú. Poco a poco fue evolucionando y se volvió internacional, más equilibrado”.
Parra, de 48 años, 30 de estos dedicados a las artes, recalca que el Fiartes ha pasado de ser una muestra de exhibición a adquirir también un tono más formativo. “Buscamos que el festival sea un aporte a la comunidad actoral, artística, teatral... Hemos desarrollado también un espacio para la crítica, se mantienen talleres temáticos y este año un encuentro de directores de América Latina”.
Como parte de la oferta a la que el público tendrá acceso, el laboratorio de artistas Mapa Teatro, de Colombia, presenta hoy y mañana (21:00 y 20:00), en el Centro de Arte, Testigo en ruinas, “un tipo de espectáculo que involucra las artes visuales y otros lenguajes tecnológicos”.
Yuyachkani, de Perú, propone el domingo 2 de septiembre (20:00) la obra Con-cierto Olvido. “Es el típico teatro latinoamericano de grupo. Tienen cuarenta años de existencia como agrupación, justamente este año los cumplen”. El trabajo de las mexicanas Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez también llegará al Centro de Arte con la presentación de Diálogos entre Darwin y Dios (septiembre 3, 20:00), “un tipo de cabaré que fluctúa entre la música y el teatro”. Desde Suiza, el teatro Delle Redici traerá el 5 de septiembre, a las 20:00, Track. El colectivo Sótano, de Brasil, pondrá en escena El día que aprendí a decir no (septiembre 6, 19:00); “Ellos se presentan en el Teatro Laboratorio del ITAE, una propuesta de mimo corporal más contemporáneo”.
Parra agrega que en la programación también se ha incluido un espectáculo musical a cargo de Daniel Aguirre y 120 Kilos de Jazz, de Bolivia (septiembre 7, 19:00).
Las ofertas locales varían desde Ensayo sobre la soledad, dirigida por Santiago Roldós, de Muégano Teatro, de Guayaquil (el sábado a las 20:00); Las paredes hablan, de Raymundo Zambrano del grupo Palo Santo, de Manta, el 9 de septiembre a las 19:00; el 10 de septiembre, a las 20:00, Luna de miel, otra de sal del Teatro del Cielo, de Cuenca, bajo la dirección de Martín Peña. El festival culmina el 11 de septiembre a las 20:00 con El Montaplatos, del grupo Daemon, de Guayaquil, bajo la dirección de Jaime Tamariz.
Las jornadas formativas tienen en su agenda, el 8 de septiembre, a las 19:00, en el ITAE, la mesa de discusión El teatro latinoamericano hoy: teatralidades, contextos, poéticas y políticas, con la participación de Jaime Gómez Triana (teatrólogo cubano), Santiago Rivadeneira (revista El Apuntador, de Ecuador), Maico Silveira (El Sótano, colectivo teatral y revista de Brasil). La moderadora será Bertha Díaz (del ITAE).
Mientras la décima quinta edición de Fiartes arranca mañana en Guayaquil, Parra y el equipo de Zona Escena esperan que baje el telón para empezar a escoger la programación de la próxima edición.

El Sótano revela su faceta creativa dentro del Fiartes-g

CULTURA
Tomada de la edición impresa del Sábado 08 de Septiembre del 2012
Silveira participa hoy de un debate en el ITAE

El Sótano revela su faceta creativa dentro del Fiartes-g

Con “El día que aprendí a decir no” un monólogo sostenido a punta de carisma,el actor brasileño integrante del grupo que edita El Sótano Revista Virtual de Artes Escénicas presentó una pieza en la que vierte varias reflexiones sobre el mundo contemporáneo
Maico se ganó al público jugando con el humor sin contar chistes o hacer uso de gags. Foto: Eduardo Escobar |  El Telégrafo

Maico se ganó al público jugando con el humor sin contar chistes o hacer uso de gags. Foto: Eduardo Escobar | El Telégrafo
Redacción Cultura
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Bryant Caballero (Yucatán, 1982), Alejo Medina (Montevideo, 1980), Bertha Díaz (Guayaquil, 1983), Maico Silveira (Osório, 1983) y Antonio de Diego González (Málaga, 1986) forman el colectivo El Sótano, que edita la revista virtual de artes escénicas homónima.
De esa publicación, ahora cuatrimestral, ya circula su sexta edición en www.elsotanorevista.org/revista/revista/numero6.html, y a la par Díaz, docente de la carrera de Teatro del ITAE, y Silveira, son parte integral del XV Festival Internacional de Artes Escénicas de Guayaquil (Fiartes-g), uno como invitado y ella como parte del equipo organizador.
Silveira o mejor dicho Maico -Miguel en ciertos momentos- como se presenta en la obra que trajo al Fiartes-g, “El día que aprendí a decir no”, vino como representante del Colectivo El Sótano, de Brasil, mostrando la faceta creativa de estos ex compañeros de una maestría de artes escénicas en España que formaron el colectivo Laborescena, que luego se volvió El Sótano, pues se reunían en un sótano de Sevilla.
La obra enganchó al público congregado la noche del jueves en el Teatro Laboratorio del ITAE, por ser en esencia un stand up que, sin embargo, no es tal.
Maico lo deja claro en su obra, nota que el público no lo considerará un gran actor y por ello depende de su gran carisma y simpatía para “embolsárselo” con un trabajo honesto, sin pretensiones, que revela de forma obvia sus posiciones políticas en el mundo contemporáneo.
A pesar de ello, en ciertos momentos hace la obra interactiva, como al actor le gusta. Dice que es teatro postcontemporáneo y da indicaciones de en cuánto tiempo concluirá la obra, con qué cuadro, luego de cuantos parlamentos y hasta con qué gesto para que el público aplauda.
Al parecer las carencias físicas y actorales se suplen enteramente a base de carisma, pero en realidad, más bien desde la banda sonora original de Leonardo Dias, que incluye un compás para cada movimiento que Maico hace, y un juego con la percusión, sin dejar de lado la presencia de una esfera blanca que Maico suele utilizar como apoyo visual.
Cuestión de espacio
El “problema” de la presente edición del Fiartes-g ha sido el masivo aumento del público a las diferentes salas que acogen las presentaciones gratuitas de grupos nacionales e internacionales, las salas Experimental y Principal del Centro de Arte, la Sala de Danza y el Teatro Laboratorio, ambas del ITAE.
Ahora se forman largas filas cual concierto, sobre todo en la Sala Experimental del Centro de Arte y el Teatro Laboratorio del ITAE, y a pesar de que las personas han adquirido la sana costumbre de llegar con 2 horas de anticipación a las funciones, pueden vivir el estrés de si se quedarán afuera o alcanzarán un asiento.
En la función de Maico se repartieron tickets para ordenar el ingreso de público, puesto que una numerosa columna esperaba ingresar desde las 17:00, ya que iniciaba a las 19:00, y lo hicieron a las 19:02 porque la preparación de Maico se había prolongado.
Festival indaga en el contexto de arte local
El XV Festival de Artes Escénicas también ha mantenido su espacio de formación y debate característico. La mañana del 31 de agosto, en el Teatro Laboratorio del ITAE, se dio el Encuentro Internacional de Director@s Escénic@s conducido por el teatrólogo cubano Jaime Gómez Triana.
Hoy, 19:00, en la misma Sala, Maico Silveira, Goméz Triana y el crítico teatral Santiago Rivadeneira discutirán sobre “El teatro latinoamericano hoy”, con la moderación de Bertha Díaz.

http://www.telegrafo.com.ec/index.php?option=com_zoo&task=item&item_id=52924&Itemid=30

LO QUE DIJO "EL APUNTADOR"

ENCUENTRO DE TEATRALIDADES EN EL FIARTES-G

Por Santiago Rivadeneira | septiembre 12, 2012

Teatro Delle Radici/Suiza – Obra Track
¿Qué es lo que finalmente se desplegó a lo largo y ancho del Festival Internacional de Artes Escénicas –Fiartes-G- y que el público procesó con asiduidad y aplicación, como “singularidades artísticas”? ¿Cuáles fueron aquellos puntos de giro que cada obra propuso y cuáles fueron los rasgos creadores que las particularizan?
Nos corresponde insistir en las formas que proponían los grupos, contra lo establecido e instituido –insistimos, siempre con sus rasgos artísticos-: la erradicación de la semejanza, lo meramente representativo, lo narrativo y lo “experimental”. Porque toda disposición sensible, aún las de aquellas obras que están concebidas con extrema grandilocuencia o desdén estético, puede producir algún efecto artístico. Y, sin embargo, no se trata exclusivamente de eso porque, con frecuencia, permanece a la vista inmediata el “azar de las ocurrencias sensibles”.
Algunas espectáculos produjeron insólitos consensos, que se rubricaron con tempestuosas muestras de opinión compartida. Se puede hablar que los festivales, en general -y el de Guayaquil no fue una excepción- gestionan una “militancia estética” muy fuerte y participativa. La novedad –aun en sus excesos- es atractiva. Al público, joven principalmente, le convence lo novedoso y piensa que lo “antiguo” (sin muchas adjetivaciones) y la repetición, (sin precisiones) son detestables por estar fuera de contexto. Esto puede significar que debe darse paso a las rupturas absolutas. O que la fortaleza artística siempre está en los quiebres y cuestionamientos de las formas vencidas.
Rimbaud decía: “Hay que ser absolutamente moderno”. Por simple extensión, podríamos decir que ahora se instala el prurito de que “hay que ser absolutamente post modernos”. Pero no existen ideas absolutas en el teatro. Y cada obra tiene la suficiente permeabilidad para adecuarse a la teatralidad y la sensibilidad de cada momento. Y si aquello no ocurre, el mismo tiempo se encarga de cristalizarlas.
No todas las propuestas escénicas (sobre todo las que se presentaron en el Fiartes-G) buscan reivindicar su esencialismo, porque no está en los propósitos de nadie ni en los modos de ser y de percibir la realidad, aspirar a la trascendencia. El teatro debe ser lo que es, y eso significa que el teatro “debe devenir lo que ya tuvo la posibilidad de ser”. (Badiou)
Las intensidades del presente, que el público capta con rapidez, parecen demandar formas de expresión menos sometidas a deliberadas “mutaciones” o innovaciones superficiales. Y aunque en un comienzo se perciba una actitud unánime, hay una capacidad para discriminar y señalar lo que verdaderamente importa: que las teatralidades adviertan sobre el mundo de la vida y los seres humanos.

UN “SER O NO SER” SIN ESPECTÁCULO

Por Santiago Rivadeneira | septiembre 9, 2012

El Colectivo El Sótano de Brasil (Fiartes-G), aprendió a decir “no” a todo: a la estructura dramática, al personaje, al espacio de la representación y a cualquier noción establecida de espectáculo. Porque Maico Silveira, actor y dramaturgo brasileño, autor del texto El día que aprendí a decir no, apostó por el “ser o no ser” como reino de la ambigüedad y de la “post modernidad”.
El teatro es un buen ejercicio para ciertas acrobacias (conceptuales y teóricas), solía decir Badiou, sobre todo en aquellos ámbitos señalados por la dialéctica y la política. Sin embargo, Silveira se deja traicionar por un “exceso de referencialidad” y una ludicidad que más bien desarticula y fragmenta el espectáculo.
Es el actor-personaje (Maico) o personaje-actor (Miguel): caben siempre las dos posibilidades, que busca o intenta dialogar a través de preguntas y respuestas calculadas, reiteradas o triviales en relación con la idea de espectáculo que maneja. Atraviesa por situaciones forzadas e inocuas, desprendidas de teatralidad suficiente. La condena o la consigna, dice, es aprender a vivir sin detenerse demasiado a reflexionar sobre los cambios del mundo y de la vida, por ejemplo decidir entre el agua y el aceite.
Y esa fuerza analogizante no descifra su propio espacio –un cuadrado con focos que cuelgan del techo- y abre tantas compuertas como resquicios podemos encontrar en un espacio post ilimitado. Y, sin embargo, la obra consigue sintonizar con el público joven, interrogarle e intercambiar “puntos de vista” sobre determinados sucesos que narra el personaje.
Como un acto purgatorio, patea una pelota contra las paredes, se despoja de su ropa, se limpia con agua de lluvia, anticipa el final del espectáculo para que no haya más sorpresas (nunca las hubo, en definitiva) y se despide con un último gesto que el técnico –y todos- espera para bajar la luces.

LA VIGENCIA DEL “SEMBLANTE”

Por Santiago Rivadeneira | septiembre 7, 2012
Es una obra que se desliza entre las máscaras –como semblantes- y el gesto que se descompone o se fracciona en un contexto de rara intimidación que compromete las apariencia de los personajes: ella (Camilla Parini) y él (Andrea Fardella), están incomunicados entre sí, pero comparten un mismo espacio, representado por un cuadrado blanco y varios cubos que se activan como parte de la misma sospecha.

Esa distancia con respecto a lo “real” es lo que la obra Track del colectivo suizo Teatro delle Raici, pone en escena con la prolija dirección de Cristina Castrillo, directora y fundadora del grupo. Hay otro elemento, sin embargo, que también cumple su parte en este juego de apariencias: la decadencia del lenguaje. Cuando la capacidad de las palabras para nombrar está comprometida con la inmediatez, solo cabe esperar que actúe el disimulo.

Este estigma gira alrededor del concepto de réplica, pero como negación o desmentido. “Somos la réplica de nosotros mismos”, dicen los personajes-figura. Entonces hacen “crack”, se fracturan y mutan entre la normalidad y la anormalidad, intercambian gestos con la esperanza de que la simbolización deje de ser un estropajo. Sus respectivos semblantes terminan interponiendo un encuentro necesario, solamente a partir de una “fuerza” que conduce al “desenmascaramiento”.

¿Cuál es esa fuerza? Suponemos que la de la ficción.

TEATRALIDAD DE LA POLÍTICA

Por Santiago Rivadeneira | septiembre 6, 2012

El mundo parece que está marcado por una violencia singular, que ha sido capaz de condicionar el propio avance de la humanidad, determinado, además, por las manipulaciones ideológicas y una falsa dicotomía entre moral y política.

Pues, en este trance histórico, bien puede caber la conveniencia de intentar un “nuevo diálogo” entre todos los seres humanos, más presente y actual, que no estuviera subordinado a la semántica de la guerra sino de la legalidad. Así surge el interlocutor necesario, Darwin y su ya poco santa teoría de la evolución de las especies, de modo que cada “espectador” o actor del drama, sea parte de las nuevas revelaciones que pueden ocurrir de un momento a otro.

Descartada la ficción, los Diálogos entre Dios y Darwin, la obra del colectivo Las Patronas de México integrado por Jesusa Rodríguez (como Darwin) y Liliana Felipe (interpretando al piano sendas canciones de su autoría) se pregunta y nos preguntan respecto de la teatralidad de la política. Y cuál es, desde el punto de vista del teatro, el lugar de la representación, de la puesta en escena y la contemporaneidad del hecho escénico. Creo que esta es la cuestión fundamental del espectáculo diseñado como una “cabaret político”, o un performance.

El público que asistió al Teatro Centro de Arte, en el marco del Fiartes-G, seguramente se habrá inquirido: ¿quiénes son los verdaderos actores y en qué escenario les vemos? Sorprende de modo sincero, ese consenso democrático y moral que cobijó a los espectadores (salvo el de alguien que salió de la sala, herido en su susceptibilidad) para condenar las imágenes de los pícaros de la falsa política, proyectadas en una gran pantalla, como la del dictador chileno Augusto Pinochet, reírse con ganas de las “equivocaciones” de Dios y suscribir una encuesta para que mejoren sus servicios divinos.

Los diálogos… no nos situaron en ciertos juegos de lenguaje o en la presencia del cuerpo, sino en una construcción de verdades señaladas con un alto sentido del humor, ironía y desparpajo.

TESTIGO DE LAS RUINAS

Por Genoveva Mora | septiembre 4, 2012
Mapa Teatro, dirigido por Rolf y Heidi Abderhalden abrió la fiesta, Fiartes-g. Este grupo paradigmático del teatro colombiano pone sobre las tablas una dramaturgia visual, construida con el registro de la desaparición de un barrio, El Cartucho, en pleno Bogotá.
Varias pantallas, que de momento se convierten en una gran panorámica, recogen los retazos de vida y el abrumador escombro del desalojo. Los personajes son seres que regresan o deambulan en las ruinas de aquel que fue su refugio. En la escena no hay actores, simplemente y por momentos, hay personas (del grupo) que intervienen en el video, como para confirmar que hay vida latiendo en medio de la ruina.
Mientras la proyección ocurre, el proscenio está habitado por una habitante –Juana Ramírez- que vivió en ese barrio, ella pareciera continuar con su labor de siempre: hacer arepas y chocolate, y es que a pesar del destiempo, la cotidianidad asoma como lo único permanente, lo tangible, el alimento que nos mantiene vivos.


Con-cierto olvido

Por Genoveva Mora | septiembre 4, 2012


Amiel Cayo, Ana Correa, Cosafranca, Débora Correa, Julián Vargas, Rebeca Ralli y Teresa Ralli; integrantes de Yuyachkani/Perú, dirigidos por Miguel Rubio, ponen en escena su historia de grupo, de sus cuarenta años en la escena.
Es cierto, fui pensando ver teatro, en el sentido convencional, y me sorprendí con una propuesta que trasciende lo teatral, entendido como representación.
Siete personajes que no buscan actor, se presentan y ponen su cuerpo en la escena, ellos y ellas se convierten en documento que hace posible leer una historia personal y escénica. La música y la palabra son las herramientas para compartir algo que está inscrito en su interior.
Una hora y más cautivados por la sinceridad de un trabajo que no escatima nada. Cada uno de los actores es un personaje en sí mismo; sus voces son diáfanas y potentes, a pesar de los años.
Con- cierto olvido es un guiño a la memoria, es la constatación de que los cuerpos llevan inscritos, no solo en la piel sino en el espacio intangible del recuerdo, el tiempo vivido y el soñado, presente y porvenir.

ENSAYO SOBRE LA SOLEDAD

Por Genoveva Mora | septiembre 2, 2012
“En la capital de este reino gobierna un pirata batracio desde un tremendo despacho rodeado de un montón de sapos…”
Ensayo sobre la soledad, se estrenó anoche en Fiartes-g XV edición, del grupo Muégano, con un segundo texto de Santiago Roldós, que en esta ocasión solamente dirige. Actúan las mujeres: Pilar Aranda, la directora actoral, Marcia Cevallos y Aída Calderón, quien debutó con el grupo.
Un texto que retrata de manera irónica y sin disimulo el rompecabezas de los afectos, las relaciones de niñ@s y madres, querencias convertidas en gestos mecánicos y sin sentido. Chic@s que trasladan sus apetitos de amor a héroes absurdos de la tele donde también se reconstruye una estructura de poder.
Ciudades de parques abandonados, familias de afectos vacíos, niños vacíos de afecto…
Una puesta en escena donde prima la parodia de un lenguaje corporal que hace gala de entrenamiento, tal cual ocurre con los héroes de la pantalla. Un simulacro muy bien pensado, que de rato en rato nos recuerda, ya sea desde la voz de su director o desde la de las actrices, que “solamente” se trata de teatro… por tanto, que la realidad es más contundente.
Ensayo sobre la soledad recorre las instancias desde donde se construye el conocimiento de la niñez, padres, escuela, etc. … y nadie queda a salvo de esta crítica armada con ingenio e inteligencia y con mucha certeza actoral.


Marcia Cevallos y Pilar Aranda
( qué pena que no tenemos una foto de Aída Calderón, si alguien la tiene será bienvenida)


ENCUENTRO INTERNACIONAL DE DIRECTOR@S ESCÉNIC@S

Por elapuntador | septiembre 1, 2012
Fiarte-g que en este año celebra 15 de existencia, y diría también de resistencia, sobre todo en estas últimas ediciones. Propicia, entre las actividades paralelas al festival, esta mesa de exposición y diálogo con personajes del ámbito latinoamericano, director@s que compartieron su experiencia y, lo más relevante, la posibilidad de entender, desde sus discursos, el teatro que producen, sus estrategias de sobrevivencia, sus búsquedas y hallazgos a nivel estético, técnico, y, preponderantemente, su posición y responsabilidad política con cada uno de sus países.
La mesa la moderó Jaime Gómez Triana, teatrólogo cubano que ha estado muy ligado a este festival dirigido por Jorge Parra, quien ha encontrado en la gente del ITAE un soporte, especialmente a nivel intelectual y un espacio que da cabida a este tipo de actividades; de hecho aquí se desarrollan los talleres propuestos por el festival.

Jesusa Rodríguez – Las Patronas
En México vivimos como en Irak, pero a diferencia de allá las bombas son de dinero, las mafias son cada vez más evidentes; en este contexto trabajamos poniendo nuestra herramienta, el teatro, al servicio de una causa política, del cambio de México. Nos oponemos a un régimen de ocupación que EU tiene sobre nuestro país.





Santiago Roldós – Muégano Teatro
Pilar es la directora del grupo, yo soy de los montajes…el teatro es un lugar altamente importante es el lugar desde donde hago “otra política”, el lugar desde donde puedo hablar de la realidad, es una forma de resistencia.

Rolf Abderhalden – Mapa Teatro
¿Cómo estamos en la Polis, cómo dialogan las preguntas del arte, de la estética con las leyes del mundo, con nuestro estar en el mundo? Esta amplia pregunta nos llevó a eso que llamaríamos las micropolíticas, y la poética y la política, esa tensión entre estas dos instancias fundamentales en nuestra vida de artistas, que pertenecemos a un lugar al que le cuestionamos: Colombia.


Nelda Castillo – Ciervo Encantado
El teatro ha sido una tabla de salvación, en primera instancia personal.
Ya como directora, empecé a investigar aquello que un día enunció Flora Lauten, “trabajar con tu esencia y no con tu personalidad”. He trabajo mucho con la noción de cubanosofía, de Alfonso Bernal, abordamos un tema álgido sobre la cubanía desde personajes que empiezan a cuestionar la maravilla de lo que es Cuba, desde la ironía.




Miguel Rubio- Yuyachkani
Cuando tienes más de 40 años haciendo teatro es muy difícil que el pasado no sea el único presente. Yuyaschkani quiere decir “estoy recordando”.
A partir del 2001 en que se forma en el Perú la Comisión de la verdad, encargada de estudiar las responsabilidades del conflicto armado del Perú; el mayor logro de esta comisión ha sido cancelar muchas representaciones no solicitadas, y llevarnos a un campo en el que nos preguntamos cómo actores sociales, como ciudadanos, ¿qué hacer desde dónde estamos, cómo dar nuestra voz sin tener que suplantar una presencia?

FIARTES-G, UNA REFLEXIÓN SOBRE EL SER

 

Festival de teatro
FIARTES-G, UNA REFLEXIÓN SOBRE EL SER
Residencia artística entre España y Ecuador dirigida por Trinidad Martínez.
Por Redacción Expresiones
12 de Septiembre de 2012 - 17:15
doce días duró la celebración por los quince años del Festival Internacional de Artes Escénicas en Guayaquil (Fiartes-G). Fue organizado por la Corporación Zona Escena y realizado en dos sedes: el Teatro Centro de Arte (TCA) y el Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador (ITAE), desde el 30 de agosto hasta el 10 de septiembre. La entrada a los espectáculos fue gratuita.
El Fiartes-G aporta mucho más que espectáculos y luego de quince años se ha ganado una identidad al pensar en el futuro del teatro. Este año fue un punto de encuentro de agrupaciones fundamentales, con obras que invitaron a repensar el cuerpo con una línea común de resistencia.
Entre los invitados estuvieron grupos con décadas de labor escénica como Yuyachkani, de Perú; Las Patronas, de México; Mapa Teatro, de Colombia; y Teatro Delle Radici, de Suiza. Estas agrupaciones, junto a Daniel Aguirre, de Bolivia, y Maico Silveira, de Brasil, más los colectivos nacionales Teatro del Cielo, El Muégano Teatro, Palo Santo, permitieron entender formas singulares de hacer teatro.
Jorge Parra, director artístico del Fiartes-G, comentó que la gratuidad fue por partida doble: “por los impuestos, ya que tenemos que hacer una inversión muy grande para acceder a los permisos, y porque valía la pena en el marco del aniversario; pensamos que eso provocaría que venga más público y lo conseguimos”.
La presencia masiva, en un principio influida por la gratuidad, “se reveló genuina en el transcurso del festival”, afirmó Bertha Díaz, encargada del Departamento de Teatro del ITAE, quien vio un público “disponible y abierto a dejarse tocar” por los planteamientos de esta muestra.
A más de las presentaciones se hicieron dos conversatorios con directores y críticos del quehacer teatral. “Aparte de espectáculos y talleres, es una buena idea que se hagan mesas de discusión y de reflexión”, expresó Jaime Gómez Triana, teatrólogo del Instituto Superior de Arte de La Habana, y quien ha acompañado al festival desde hace siete años.
La primera de las sesiones fue dirigida por el cubano, junto a directores participantes del festival. La segunda fue moderada por Bertha Díaz, y estuvieron el crítico ecuatoriano Santiago Rivadeneira, de la revista El Apuntador; Maico Silveira, teatrista brasileño del Colectivo y Revista El Sótano; y Gómez Triana.
Se habló de las diferentes maneras de hacer este oficio y las estrategias de producción y creación. El auspicio, los temas y miradas son distintos pero hay un punto de unión en la preocupación por la realidad. El caso de Teatro Delle Radici, dirigido por la creadora argentina Cristina Castrillo, muestra “cómo se conectan la manera de pensar y hacer teatro con los problemas contemporáneos de la identidad, la soledad, la razón de ser del individuo”, concluyó Gómez Triana.
El boliviano Daniel Aguirre mostró al público todo lo que puede hacer un actor en escena y, en esa misma línea, el brasileño Maico Silveira partió desde lo unitario en la representación para romper esquemas. Silveira, con su obra titulada El día que aprendí a decir no, hizo gala de grandes dotes actorales con un manejo innato de la improvisación.
El Montaplatos dirigida por Jaime Tamariz fue la única obra del programa que no se presentó. Parra explicó a EXPRESIONES que el actor de Daemon Producciones, Alejandro Fajardo, fue intervenido en una clínica el lunes por lo que se canceló la función.
Bertha Díaz confió en la respuesta diaria del público. Además de los aplausos rescató la interacción entre asistentes y actores, ya que con frecuencia hubo intercambios de comentarios y preguntas. Esto deja ver el interés y sobre todo la “eficacia de la curaduría”, en palabras de Díaz.
“Las propuestas variaron y entre el dinamismo de los colectivos extranjeros, se notó el gran nivel escénico de los grupos del país”, comentó Daniel Lucas, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Católica de Guayaquil.
“Las funciones se realizaron con pocas interrupciones de parte del público. Sin embargo, a comienzos del festival hubo gente que rechazó de plano los planteamientos y se retiró de la sala”, aseguró Leira Araújo, estudiante de la licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad Espíritu Santo, quien concluyó: “Esto demuestra que falta en nuestra ciudad conocer más las manifestaciones escénicas y respeto al apreciarlas”.
Zona Escena ya está recibiendo material para el próximo año. Pronto se espera una reunión de los organizadores para definir si habrá una línea común o se buscará diversificar las propuestas. Fiartes-G es ya un referente en la reflexión sobre las artes y una plataforma alternativa al mercado artístico. MIGUEL MUÑOZ
http://www.expresiones.ec/ediciones/2012/09/13/cultura/fiartes-g--una-reflexion-sobre-el-ser/

martes, 11 de septiembre de 2012

15° edición de Fiartes-G


NOTICIAS

Ecuador: Nueve países están presentes en los 15 años de cita teatral    

15º edición del Fiartes-G
El Universo
15º edición del Fiartes-GLas jornadas artísticas empiezan esta noche del 30 de Agosto y se extenderán hasta el próximo 11 de septiembre. El escenario principal del encuentro es la sala Experimental del Teatro Centro de Arte, situado en el km 4,5 de la vía a Daule.

La realización de Fiartes-G está a cargo de la Corporación Zona Escena, cuyo director es el bailarín, coreógrafo y gestor cultural Jorge Parra. Para conmemorar los 15 años de la actividad artística, el equipo organizador buscó reunir exponentes del teatro actual.

“Como punto adicional para esta edición nos empeñamos en congregar a directores y sus respectivos grupos, cuyas amplias y sostenidas trayectorias se han erigido desde los diálogos con los preceptos marcados por la contemporaneidad, al tiempo que desde la indagación profunda de sus contextos”, enfatiza Parra.

La función inaugural del festival de artes escénicas está a cargo de Mapa Teatro-Laboratorio de Artistas, de Colombia, dirigido por Rolf Abderhalden. Será a las 21:00. La presentación se repetirá mañana, a las 20:00.

La cita teatral, a más de las presentaciones, contempla reflexiones sobre la actividad escénica, por lo que Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe, de México; Miguel Rubio, del grupo cultural peruano Yuyachkani; Santiago Roldós, de El Muégano Teatro, Guayaquil, Ecuador; Nixon García, director del grupo La Trinchera, de Manta, Ecuador; Rolf Abderhalden y Nelda Castillo, directora del grupo cubano El Ciervo Encantado, participarán en una mesa de diálogo mañana, en el Teatro Laboratorio del Instituto Tecnológico de Artes del Ecuador (ITAE), subsede del festival.

Otros grupos y artistas que intervendrán con sus propuestas en el Fiartes-G son Teatro delle Radici, dirigido por Cristina Castrillo, de Suiza; Daniel Aguirre, de Bolivia; Maico Silveira, de El Sótano-Colectivo Teatral, de Brasil, y un grupo de bailarines ecuatorianos, que han realizado un proceso de creación en una residencia con Trinidad Martínez, de España. Además, otras agrupaciones ecuatorianas que estarán en la cita escénica son Palosanto, de Manabí; Teatro del Cielo, de Cuenca y Jaime Tamariz, de Guayaquil.

Algunas funciones como las de los artistas que estuvieron en residencia con Trinidad Martínez, así como El Sótano-Colectivo Teatral de Brasil y Daniel Aguirre, de Bolivia, se desarrollarán en el ITAE. Todas las actividades serán gratuitas.